velada en Coruña... The Gift, mi nuevo descubrimiento
Ayer los descubrí, gracias a un amigo que me invitó a ir a Coruña a su concierto en el teatro Colón. The Gift (http://www.thegift.pt/) son una banda portuguesa que combina la electrónica con jazz algo de pop… La potente voz de su solista hace que cada letra, cada nota te cale en el alma y te haga vibrar… una maravilla.
La velada fue estupenda, el concierto, en el que acabé bailando en medio de las butacas, el descubrimiento de sus canciones, que aunque desconocidas para mi, me resultaban familiares, cercanas, la compañía… todo perfecto.
Tras el concierto nos fuimos a tomar unas tapas a un sitio por lo visto muy típico de Coruña y luego un gintonic, preparado de forma elegante, en un sitio con aire sofisticado pero tranquilo, allí destripamos ideas, sentimientos y posibles proyectos que quién sabe si los realizaré, al menos a corto plazo. Me permití soñar con mi faceta de artista y concretamos algunas imágenes y posibles vídeos que sin duda, solo hace falta que yo me decida para que se hagan realidad.
También me confrontó con ideas que aun no tengo asumidas y eso me hizo arrugar la nariz y porque no, enfadarme un poquillo con él, pues en mi verdad, nadie tiene derecho a objetivizar mis experiencias de una forma tan cruel… pero él, supongo, lo hacía con un afán de ayudarme, de despertarme de esa ensoñación… de hacerme ver que no se puede ir de Amelie por la vida, supongo… y todo esto por mi propio bien…
En fin, luego nos fuimos a “Canal Street” donde él criticaba que hubiera una imagen de la estatua de la libertad en una de sus paredes: ¡no viene a cuento!, claro, el es mas de Londres y no había caído en que precisamente en Nueva York también hay una calle que se llama del mismo modo… bailamos un poco.
De vuelta, jugamos a su original juego de “itunomancia” una forma de darle sentido a tus dudas, he de decir que las respuestas que recibí me dejaron aun mas confusa… ya agotada, le pedí que dejara el disco de lágrimas negras y me dediqué a mirar por la ventana, en silencio, con esa banda sonora y totalmente agotada… hacía por lo menos un año que no escuchaba a Bebo y el Cigala… es extraño, las canciones siempre te hablan!
Muchas veces el estar callado, y muy quietecito es la mejor opción.
Besos. Ce